
Acércame el cenicero
Yo nunca debí haberme puesto este chaleco
Me acuerdo de Esteban.
-Yo nunca debí haberme puesto este chaleco-
Me gusta que los hilos se deshilvanen
Al ritmo constitutivo de mis huesos
Tullidos, de almohadas porosas
La cabeza, aún, en otro sitio
Y el agua caliente en calcetines mojados
Añejos y ajenos
Jirafas gigantes
Pequeñas sensaciones de hastío
Botones de humo, calzoncillos de mimbre.
Te dije que no weon, que no!
Que no quería más velitas pequeñas incineradas de cera
Que no quería más verte inhalando-me.
Siento que me sale un tumor en la pata
Ahora camino contigo
Coja
Innecesariamente coja,
Silente.
Me quedé atrapada
Un punto y una coma
Un sobrenombre estúpido delatando:
Yo nunca debí haberme puesto este chaleco
Ni abrir mis piernitas
Ni los dedos en tensión constante, los dedos de los pies, digo
No nos metemos con las manitos, fingimos.
Ya no quiero hablar más con diminutivos
No te corresponden
Me cansa el chiquitito
Me cansa quererte en chiquitito, en diminutivo, en secretito
Acércame la frazada
La clavícula y tu…
Silencio
01000100110
Marcando el paso se cae la ampolleta, se quiebra
Se expande y, no haciendo caso a esto
Brilla
Yo nunca debí haberme puesto este chaleco
Innecesariamente grande
Para hablar en chiquitito.
Me quedé atrapada:
Mírame
Mírame entre colchones polucionados
Mírame mirarte el árbol de tu nuca
Nidos de ovulados pájaros
Vuelos insostenidos, indiscreta angustia
Ciegas vulvas que volar no pueden
En secos labios, de binarios códigos
Que en chaleco grande brillar no pueden
No pueden.
Acércame el cenicero
Yo nunca debí haberme puesto este chaleco
(escrito escrito y escribido escritamente con Victor)